Al momento de adquirir un software realmente se está comprando una licencia que le permita al usuario usarlo. La persona que lo obtiene tendrá que apegarse a diversas reglas y condiciones; como por ejemplo, no compartir ni modificar el programa original. No obstante, transcurridos unos años han surgido grupos de programadores que se dedican a escribir y compartir el denominado software libre. Permitiéndonos copiar programas, así como estudiarlos, ejecutarnos y distribuirlos de una manera libre.

De este modo, el software libre se asocia a la libertad con la que cuentan los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y potenciar el software que adquieran. Basándose en cuatro libertades: libertad de usar el programa, bajo cualquier propósito, estudiar su funcionamiento y, a su vez, adaptarlo a las necesidades personales. Pudiendo distribuirse copias, afín de contribuir al mejoramiento del programa; haciendo públicas dichas mejoras.

Suele estar disponible de manera gratuita o en base al precio de costo correspondiente a la distribución. Sin embargo, no es así en todos los casos, debiendo diferenciarse claramente el software libre del “software gratuito”. Esto se debe a que aun conservando su carácter libre, puede distribuirse comercialmente. El software gratuito tiende a incluir en ciertas ocasiones el código fuente, pero no goza de la misma libertad que el software libre; a menos que los derechos de distribución y redistribución sean garantizados.

¿Qué es el software libre?

La definición del software libre se asocia al nacimiento de dicho movimiento, el cual lo dirigió Richard Stallman; en conjunto con la fundación “Free Software Foundation” (Fundación por el Software Libre) en el año 1985. Entendiéndose este software como aquel programa informático cuya fuente puede estudiarse, analizarse y utilizarse libremente para cualquier fin. Incluso, el programa podrá copiarse y redistribuirse con modificaciones o sin ellas.

En otras palabras, este tipo de software le brinda al usuario u organización la libertad de utilizar el programa para cualquier clase de trabajo; sin la necesidad de informárselo a un desarrollador o entidad específica.

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Libertades esenciales

También conocidas como “las cuatro libertades esenciales del software libre”. Se trata de una serie de permisos fundamentales que le permitirán al usuario distinguir entre el software libre y el software comercial.

Libertad #0. Le permite a cualquier individuo ejecutar el programa como lo desee, bajo cualquier propósito y sin la necesidad de informar a nadie.

Libertad #1. Brinda la libertad relacionada al estudio del funcionamiento del programa, con el derecho de modificarlo para que efectúe las tareas deseadas. Para ello, el acceso libre al denominado código fuente del programa será un requisito.

Libertad #2. Ofrece la posibilidad de realizar una redistribución de copias del programa original, para el disfrute y enriquecimiento de la comunidad, sin tener que notificar a ninguna entidad.

Libertad #3. Autonomía para distribuirle a terceros copias de las versiones modificadas del programa; sin requerir el permiso de ninguna entidad. Permitiéndole a la comunidad disfrutar de las alteraciones; así como de las nuevas versiones del programa.

Es así que, un programa informático será considerado libre si los usuarios gozan de las libertades anteriormente mencionadas. En caso contrario, puede tratarse de un software gratuito o incluso comercial.