Pensamientos de un emprendedor: Nuestro ego

Mi historia como emprendedor surgió a raíz de una necesidad, esta consistía en dejar de ser un empleado, pero ¿Por qué dejar de ser un empleado si ganaba para vivir decentemente?

Yo era de aquellos empleados que lo daban todo por su empresa, un verdadero embajador de marca, invertir mi tiempo libre la institución no era nada, ir a trabajar los sábados era fantástico, me sentía bien, que la empresa se superará era mi principal objetivo.

¿Cuándo estos aspectos empiezan a cambiar?

Llegó un momento en que sentí que mi abnegación  no era correspondida, en el sentido de percibir una valoración de parte de la marca que compense todo tu esfuerzo, en ese momento es donde tus prioridades cambian de norte, donde la motivación cae, el momento en que  sientes que no se te valora y finalmente cuando empiezas a sentir que la empresa no te percibe como parte fundamental de su esencia sino más bien como un empleado más.

Decidí emprender

Cuando tomé la decisión de emprender fue con la convicción de no dar marcha atrás, era un gran reto debido al compromiso que estaba asumiendo conmigo mismo, en resumidas cuentas, que haya ingresos dependía 100% de mi. Luego de un año en el mercado, aprendiendo cada día más acerca del comportamiento de este, cogiendo lucha (en buen Dominicano). Llegué a un  punto de estancamiento, donde sentí que no estaba avanzando, no pasaba ese nivel donde cada mes los ingresos eran los mismos, donde no te expandes… y este, será el tema de hoy.

Nuestro ego, nuestro peor enemigo; Si no lo sabemos administrar.

Mi mercado objetivo entendí que debían ser los peces grandes, entendía que ellos podían pagar mi calidad. Trabajaba duro para llegar a él, preparaba bonitas propuestas, buen branding y cumplía con todos los requisitos de la industria con la misión de brindar un servicio con los más altos estándares.

Un día, compartiendo con mi mentor, me dijo algo que honestamente arremetió a mi orgullo, a mi “YO SI”, a mi dignidad se podría decir. Pero fue algo absolutamente real y que en ese momento permitió que saliera adelante con resultados notables en menos de tres meses.

Me dijo; “Yo considero que tu mayor obstáculo eres tu mismo”

“Luego de meses trabajando duro donde te has sentido orgulloso de ti mismo” Pensando que lo has venido haciendo bien y que te digan a la cara que tu eres tu propio obstáculo. No se ustedes pero yo me sentí muy mal, no tuve palabras y solo escuché las razones en las cuales él se basaba.

“Tu eres tu mayor obstáculo porque has centrado el negocio en ti, en tus gustos particulares, en tus deseos, en lo que te gustarían que fueran tus clientes… tu orgullo está afectando tu marca”

Y pues, tenía razón.

A veces nos olvidamos que nosotros mismos no somos los que nos vamos a comprar, olvidamos aspectos fundamentales de segmentación de mercado y nichos. Olvidamos el principio de que nuestros productos deben estar enfocados en satisfacer las necesidades del cliente y llegamos a un punto en que si las cosas no son como nos gusten en lo personal, preferimos no hacerlas (ego murders brands).

No debemos permitir que nuestro orgullo sobre nuestra capacidad y navegar en el optimismo nos quite del frente lo que en realidad importa y es la realidad no necesariamente es como  queremos que sea.

A modo de ilustración, algunas situaciones donde nuestro ego y orgullo pueden ser nuestro mayor obstáculo:

  • Yo busco clientes grandes, no cojo lucha con pequeños. 2 clientes pequeños son más rentable que 1 grande.
  • Esa foto no me gusta, hay que borrarla de inmediato. 300+ likes, cuenta con 12k follower, promedio de linkes 100+ (Contexto: foto de alimentos, caso real).
  • Para qué voy a buscar otra persona si yo se hacer el trabajo. Delegar funciones es el arte de ir al doble de tu velocidad natural.
  • Yo vendo bien… para qué voy a invertir en publicidad. La publicidad es el canal que puede hacer nuestro negocio llegar a nuevos horizontes. 

Lo que me gustaría que vean en estas afirmaciones que son situaciones donde se manifiestan nuestros gustos particulares, ego, orgullo y otras actitudes personales que sin darnos cuenta las asociamos al negocio, actitudes que en la mayoría de los casos, puede estar bloqueando las posibles vías de expansión que se necesita.

Es importante saber que los negocios deben ser neutrales, enfocados al segmento de mercado que hayamos identificado como ideal y sobre todo poseer sus propios valores como marca, si posees un negocio por pequeño, mediano o grande que sea, este debe ser humilde en todas las etapas de su desarrollo.

 

¿Dónde estuvieron mis Oportunidades?

  • Si un cliente no me agradaba mucho por complejo, difícil de tratar u otra razón, cliente que asilaba del negocio.
  • Querer correr sin antes gatear
  • Quería hacerlo todo para evitar margen de error

Moraleja

Cuando decidas emprender un proyecto, hazlo con la misión de brindar soluciones a las necesidades de tu nicho en tu industria, no persigas  hacerte rico o complacerte a ti mismo.

Neudis López

Soy amante a la publicidad, el mercadeo y la creatividad. Busco ayudar a las personas a que logren sus metas, aportando un granito de arena con mis conocimientos.

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